El Consejo de Gobierno ha acordado eximir a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, de la presentación de un informe de evaluación de impacto ambiental para la construcción de un muro de control y permeabilización en la marisma de Doñana, dada la urgencia y excepcionalidad de la obra proyectada.
No obstante, en previsión de posibles repercusiones sobre el comportamiento hidrológico del espacio, el Gobierno andaluz propone una serie de condicionantes técnicos para minimizar el impacto ambiental de la obra, ya que ésta supone el desvío del principal aporte de agua dulce que recibe la marisma. A dichas condiciones deberá acogerse ineludiblemente el citado proyecto, el cual se presume correcto en cuanto a su diseño hidráulico.
Según lo acordado por el Consejo de Gobierno, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir deberá realizar y remitir a la Consejería de Medio Ambiente, en el plazo de dos meses, un informe sobre las consecuencias ambientales de la obra y un programa de control de los posibles arrastres para valorar los efectos sobre los parques Nacional y Natural de Doñana, Brazo de la Torre y Estuario del Guadalquivir. Si del resultado de dicho programa se concluyera la existencia de afección residual, deberá realizarse asimismo un plan de restauración de la zona afectada.
Por otra parte, en el plazo máximo de dos años, la zona afectada por las prolongaciones del muro de la margen derecha del río Guadiamar y del muro de cierre de la zona de Cantaritas deberá ser restituida a su estado original. Además, con objeto de preservar las zonas agrícolas y piscícolas, se deberá realizar paralelamente el recrecimiento de Entremuros y de los muros de protección de las zonas citadas.
Dado que la obra en cuestión modifica sustancialmente el régimen hídrico de Doñana, se propone igualmente la presentación, en el plazo máximo de dos meses, de un modelo hidrológico que describa los efectos de la obra sobre el espacio natural, los aportes de caudales a la marisma y la fauna silvestre, tanto en invernada como en época reproductora. Respecto a las zonas afectadas por la obra, y según lo previsto en la Directiva de la Unión Europea sobre conservación de hábitats naturales, fauna y flora silvestres, deberá desarrollarse en el plazo de dos meses un proyecto de medidas compensatorias.
Por otra parte, en el plazo de un mes, la Condeferación Hidrográfica del Guadalquivir deberá diseñar y ejecutar un proyecto que mejore la capacidad de retención de todo el cauce del río Guadiamar, especialmente de los vados de Don Simón y Los Vaqueros. También en el mismo plazo deberá diseñar y ejecutar otras obras en el cauce de Entremuros que sirvan como elementos adicionales de protección y captura de sedimentos.
El acuerdo del Consejo de Gobierno señala también que deberá estudiarse un dispositivo de control y cierre del flujo y reflujo de las mareas hacia el Parque Natural de Doñana. Finalmente, para reducir la erosión y evitar el impacto visual, deberán realizarse labores de revegetación con plantas autóctonas en los taludes y sacatierras, atendiendo en todo momento a las indicaciones e instrucciones de la Consejería de Medio Ambiente.