El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado hoy la creación del Grupo de Trabajo sobre Calidad y Seguridad Alimentaria, destinado a mejorar la coordinación entre los distintos departamentos de la Administración autónoma que tienen competencias en el control de los productos alimenticios, así como la interlocución con el resto de Administraciones del Estado.
Las tareas de este grupo de trabajo, en el que quedarán integradas las consejerías de Presidencia, Gobernación, Agricultura, Salud y Medio Ambiente, culminarán con la constitución del Instituto Andaluz de Calidad y Seguridad Alimentaria. Sus primeras actividades estarán relacionadas con el seguimiento de la cabaña ganadera vacuna, concretamente con la vigilancia de las encefalopatías espongiformes transmisibles.
La Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía lleva a cabo desde 1998 un programa de alerta sanitaria para aumentar la sensibilidad de los ganaderos y profesionales de la sanidad animal. El objetivo de este programa es detectar cualquier síntoma que pueda ser indicativo de la enfermedad conocida como de las vacas locas.
Hasta la fecha, los resultados del Plan de Vigilancia de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles, que coordina la Subdirección General de Sanidad Veterinaria del Ministerio de Agricultura, arrojan resultados dentro de la normalidad en lo que respecta a la cabaña ganadera vacuna andaluza.