El Consejo de Gobierno ha aprobado una nueva ayuda económica complementaria de carácter extraordinario para las pensiones asistenciales (Fondo de Asistencia Social y Subsidio de Garantías de Ingresos Mínimos de la Ley de Integración Social de los Minusválidos -LISMI-), con el objetivo de proporcionar a los ciudadanos andaluces más desfavorecidos un aumento real de sus recursos. Esta aportación complementaria asciende a una cuantía media individual de 61.692 pesetas, lo que supone un aumento, con respecto a la ayuda aprobada el pasado año, equivalente a cuatro veces el IPC previsto para 2001.
La ayuda aprobada supone una revalorización del 17% sobre el importe anual fijado para 2001 en la Ley de Presupuestos Generales del Estado (349.090 pesetas). El importe total de esta ayuda de la Junta, que se fraccionará en cuatro pagas durante el año 2001, asciende a 2.412 millones de pesetas.
Andalucía es la única comunidad autónoma española que complementa estas pensiones con ayudas económicas complementarias, de carácter extraordinario y personales e intransferibles. La medida se viene aplicando desde 1990, como expresión de solidaridad hacia las personas con recursos insuficientes. Actualmente, 39.100 andaluces tienen derecho a percibir estas pensiones, dirigidas a mayores, enfermos y discapacitados que carecen de posibilidades laborales.
La Ley de Servicios Sociales de Andalucía, de 4 de abril de 1988, prevé que el Gobierno andaluz pueda establecer prestaciones económicas, periódicas o no, para que las personas con escasos recursos puedan atender sus necesidades básicas. Esta ley responde a la potestad que el Estatuto de Autonomía atribuye, con carácter de exclusividad, a la comunidad autónoma en materia de asistencia y servicios sociales.