El Consejo de Gobierno ha acordado, a propuesta del consejero de Medio Ambiente, la formulación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Isla de Alborán, que será elaborado por este departamento con carácter previo a su declaración como Espacio Natural Protegido.
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales es un instrumento de planificación ambiental y de protección de los ecosistemas, con el que se pretende compatibilizar la conservación de la zona y el aprovechamiento sostenido de sus recursos naturales. Además, esta medida será el marco de referencia para el resto de las actuaciones de naturaleza ambiental, urbanística o de otro tipo que se realicen en dicho enclave.
Los objetivos y contenidos del PORN están establecidos en la Ley 4/1989, de Conservación de los Espacios Naturales Protegidos y de la Flora y Fauna Silvestres, que regula además el procedimiento de elaboración del plan.
La citada ley también establece que, una vez iniciada la tramitación del PORN, no podrán realizarse en la zona actos que supongan una transformación sensible de su realidad física y/o biológica ni otorgarse ninguna autorización, licencia o concesión que altere dicha realidad.
Por otra parte, en la tramitación de este plan se observará los trámites preceptivos sobre de información pública y se consultará a los intereses sociales e institucionales. También se tendrá en cuenta el informe que elabore el Comité de Acciones Integradas para el Desarrollo Sostenible.
El PORN pretende, en definitiva, compatibilizar la conservación de la zona y el aprovechamiento sostenido de los recursos naturales disponibles.
Isla de Alborán
Concretamente, este plan de ordenación abarcará la superficie de la Isla de Alborán y los fondos marinos comprendidos en radio máximo de 12 millas marinas.
Estos fondos reflejan una riqueza florística y faunística de alto valor ecológico, con la presencia de numerosas especies endémicas de procedencia atlántica y mediterránea, algunas amenazadas o en peligro de extinción.
Esta zona es fronteriza entre dos mares que constituyen sendas cuencas oceanográficas totalmente diferentes, que generan un sistema de corrientes superpuestas y de sentido contrario que dan al lugar una dinámica oceanográfica singular y mayor que en el resto del Mediterráneo, que provocan unos procesos únicos. La zona soporta además, desde tiempos pasados, numerosas actividades humanas que generan desequilibrios de sus recursos naturales, (usos pesqueros y el tráfico de buques, entre otros).