EL GOBIERNO ANDALUZ ACUERDA EXPROPIAR 258 FINCAS PARA INICIAR EL PROYECTO DEL CORREDOR VERDE DEL GUADIAMAR

Andalucía es la primera comunidad autónoma que abre un proceso de expropiación por razones de interés medioambiental

 

El Consejo de Gobierno ha acordado iniciar la expropiación forzosa, por la vía de urgente ocupación, de un total de 258 fincas afectadas por el proyecto del Corredor Verde del Guadiamar, para lo cual ha autorizado un gasto de 8.785 millones de pesetas. Asimismo, el Gobierno andaluz ha aprobado las actuaciones necesarias para la ejecución de este proyecto, que unirá los espacios naturales de Doñana y Sierra Morena Occidental a través de la regeneración ecológica y adecuación para el uso público de la zona afectada por el vertido de Aznalcóllar.

Con este decreto, Andalucía se convierte en la primera comunidad autónoma que inicia un procedimiento de expropiación forzosa justificado expresamente por razones medioambientales de utilidad pública. Además de considerar estas razones, el Gobierno andaluz fundamenta su decisión en que la ejecución del proyecto debe ser inmediata para salvaguardar la viabilidad del mismo.

En total, se ha autorizado la expropiación de una superficie de 3.816 hectáreas, repartida entre los municipios sevillanos de Aznalcázar, Benacazón, Huévar, Olivares, Puebla del Río, Sanlúcar la Mayor, Villafranco del Guadalquivir y Villamanrique de la Condesa.

El decreto aprobado hoy excluirá de la expropiación a los propietarios que actualmente tramitan la venta de sus fincas a la Junta de Andalucía, siempre y cuando formalicen las correspondientes escrituras antes del 15 de junio de 1999. En este caso se encuentran los titulares de 81 parcelas que, habiendo aceptado la tasación formulada en su día por la Consejería de Agricultura y Pesca, no han culminado aún el proceso de venta.

El Consejo de Gobierno subraya en este decreto que los trabajos de regeneración y adecuación para uso público se realizarán tanto en los terrenos alcanzados por el vertido minero como en otras tierras no afectadas pero integradas en el proyecto del Corredor Verde. El decreto resalta también que las actuaciones previstas requieren una ejecución inmediata, ya que su retraso o la falta de cumplimiento de los plazos estipulados provocaría la inviabilidad del proyecto.

Según la previsión del Gobierno andaluz, la ocupación urgente de estas fincas permitirá acometer durante el próximo verano las labores de preparación de los suelos y los movimientos de tierras necesarios. Posteriormente, en otoño y cuando las lluvias lo permitan, se iniciarán los trabajos de repoblación forestal masiva y regeneración vegetal de los terrenos que constituirán el Corredor Verde del Guadiamar.

Contra el decreto aprobado hoy se puede interponer un recurso de reposición ante el Consejo de Gobierno en el plazo de un mes, o bien un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en el plazo de dos meses, contados ambos plazos a partir de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).

Pasillo ecológico

El Corredor Verde del Guadiamar es el principal proyecto que el Gobierno andaluz pone en marcha para recuperar a medio plazo el territorio afectado por el vertido minero de Aznalcóllar. Con una longitud total de 114 kilómetros, este pasillo forestal unirá, a través de la cuenca del Guadiamar, dos de las áreas mejor conservadas de Andalucía: Doñana y el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

El proyecto prevé la reconversión ecológica de todas las tierras alcanzadas por el vertido y la consiguiente recuperación de los tres principales ecosistemas de la comarca (bosque de ribera, bosque mediterráneo y marisma fluvial), con el objetivo de configurar una vía de tránsito y dispersión para muchas especies amenazadas de Doñana y Sierra Morena, entre las que destaca el lince ibérico. Esta función ecológica será compatible con su aprovechamiento para actividades recreativas y de educación ambiental.

De acuerdo con las previsiones iniciales, la creación de este pasillo verde supondrá la plantación de más de 3,6 millones de plantas, correspondientes a medio centenar de especies arbóreas y de matorral. Asimismo, se realizarán siembras masivas de bellota de encina y alcornoque y siembras a voleo de diferentes mezclas de especies herbáceas.

El Corredor Verde integra en su conjunto dos grandes áreas con un recorrido total de 114 kilómetros: la zona directamente alcanzada por el vertido, donde se recuperará el bosque de ribera y la marisma, y el tramo de transición hacia Sierra Morena, caracterizado por la presencia del bosque mediterráneo.

La primera zona, donde se concentra el grueso de los trabajos de descontaminación y regeneración ecológica, transcurre a lo largo de 62 kilómetros siguiendo los cursos medio y bajo del Guadiamar, con una anchura media de 900 metros. Antes de llegar a las marismas, el pasillo se une transversalmente a los pinares de Aznalcázar, la Dehesa de Abajo y un territorio de más de 17.000 hectáreas en el extremo norte del Parque Natural de Doñana.

El tramo de transición a la sierra se inicia en Aznalcóllar y discurre a través de una sucesión de montes públicos y consorciados hasta adentrarse en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. En estos montes se establecen normas especiales de manejo y se realizan trabajos para regenerar la vegetación y los cursos de agua. Lateralmente, el tramo enlaza con el Coto Nacional de Caza "Pata del Caballo", territorio de casi 12.000 hectáreas de bosque mediterráneo de gran interés faunístico.