El año 1999 se cierra
en Andalucía con un crecimiento real de la economía cifrado en un 4,3%, superior
al alcanzado a nivel nacional y en el conjunto de países que integran la Zona
Euro.
El
año 1999 se cierra en Andalucía con un crecimiento real de la economía cifrado
en un 4,3%, superior al alcanzado a nivel nacional (3,7% según el INE), y
por término medio en el conjunto de países que integran la Zona Euro (2,1%
según la Comisión Europea).
Este fuerte crecimiento económico de Andalucía en 1999, que supone mantener la misma tasa que en el ejercicio anterior, es el resultado de un perfil muy dinámico y prácticamente sostenido a lo largo de todo el año. En concreto, la economía andaluza muestra, en el cuarto trimestre, un crecimiento real del Producto Interior Bruto (PIB p.m.) a precios de mercado del 4,3% interanual, según datos de la Contabilidad Trimestral de Andalucía elaborada por el IEA, lo que supone mantener el mismo ritmo del trimestre anterior, ligeramente por encima del resultado de la primera mitad del año.
Desde el punto de vista de la oferta, el crecimiento de la economía andaluza en el cuarto trimestre se sustenta en una aportación positiva de los sectores no agrarios, mientras que el primario, acusando los efectos de una climatología adversa, continúa caracterizándose por el descenso de la producción.
Por el lado de la demanda, los componentes internos, consumo e inversión, siguen mostrando un ritmo muy dinámico, a lo que se une una progresiva recuperación de los intercambios comerciales con el extranjero, especialmente de las importaciones.
Estos resultados se han trasladado al mercado laboral, donde se mantiene el intenso ritmo de creación de empleo que se viene observando desde el segundo trimestre, por encima del aumento a nivel nacional, y determinando que el balance del año sea de un significativo crecimiento de la ocupación y un descenso histórico del número de parados.
La economía andaluza
mantiene, en el cuarto trimestre, un intenso ritmo de crecimiento, similar
al del trimestre precedente, y ligeramente por encima del alcanzado en la
primera mitad del año.
Todo ello, en un contexto en el que los precios, si bien inscritos en una trayectoria alcista, al igual que ha ocurrido a nivel nacional y en el conjunto de economías más industrializadas, finalizan el año con un diferencial de inflación favorable respecto a la economía española, como viene ocurriendo desde 1996.
El análisis más detallado de la oferta productiva, refleja la diferenciada evolución que muestran los sectores no agrarios, con un notable dinamismo en el cuarto trimestre, y el sector primario, inscrito en una trayectoria recesiva.
En concreto, los resultados disponibles de los últimos meses del año, confirman que el sector primario andaluz, en 1999, se ha visto condicionado por una notable escasez de lluvias, que ha perjudicado el desarrollo de la mayor parte de los cultivos, ocasionando descensos de producción y deterioro de los rendimientos.
En esta situación, sin embargo, el balance del mercado laboral en el sector, en el cuarto trimestre, ha sido positivo, registrándose un aumento de la ocupación, que contrasta con el continuado descenso que se observa a nivel nacional.


El sector industrial, por su parte, mantiene en el último trimestre de 1999 un sólido ritmo de crecimiento, que se extiende a todos los subsectores, y que confirma el mayor dinamismo que esta actividad presenta en la segunda mitad del año.
El Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN) se incrementa un 5,4% interanual entre octubre y diciembre, superando, nuevamente, los aumentos de producción observados en el conjunto nacional (3,6% interanual) y en los países más industrializados de nuestro entorno, como EEUU (4,6% interanual) o la UE en su conjunto (2,5% interanual entre octubre y noviembre).
Diferenciando por subsectores, se observa que, por tercer trimestre consecutivo, la producción industrial aumenta en todas las divisiones del IPIAN, destacando la transformación de metales y mecánica de precisión, y la producción de bienes de inversión.
Desde el punto de vista
de la oferta, el crecimiento se sustenta en los sectores no agrarios, mientras
el primario continúa caracterizándose por el descenso de la producción.
Y este crecimiento de la actividad industrial andaluza, ha venido acompañado de un nuevo aumento del grado de utilización de la capacidad productiva instalada en el sector, que se sitúa en el cuarto trimestre en el 79,6%, 5,1 puntos superior al registrado en el mismo período del año anterior, y el más elevado que se conoce en los últimos nueve años.
La construcción continúa destacando, en el cuarto trimestre, como el sector más dinámico de la economía andaluza, manteniendo elevadas tasas de crecimiento de la actividad y el empleo, si bien algo más moderadas que en los trimestres precedentes.
El fuerte impulso de la demanda de viviendas, con un aumento del 53,6% interanual del volumen de créditos hipotecarios para inmuebles urbanos concedidos en Andalucía, durante el cuarto trimestre, tiene su reflejo en las elevadas tasas de crecimiento que mantiene la actividad en el subsector de edificación residencial.
En este sentido, la iniciación de viviendas registra un crecimiento interanual del 22,5% entre octubre y diciembre, muy por encima del registrado en el conjunto nacional (6,5% interanual), y que eleva el número de viviendas iniciadas hasta 30.554 unidades en estos tres meses, la cifra más alta, en un cuarto trimestre, desde que se dispone de información (1979).
Por lo que respecta a la Obra Civil, la licitación oficial aprobada para este tipo de obras en Andalucía, con un aumento del 80,1% interanual en el último trimestre, consolida la positiva trayectoria que ha venido mostrando a lo largo del ejercicio, y apunta que en los próximos trimestres va a continuar la favorable evolución del subsector.
El fuerte dinamismo de la actividad constructora en Andalucía se traslada al mercado laboral, donde, en el último trimestre del año, se mantiene el intenso proceso de creación de empleo e incorporación de activos.
En cuanto al sector servicios, se confirma, en el cuarto trimestre, el perfil de mayor crecimiento que muestra esta actividad en la segunda mitad del año, y que se traslada al mercado de trabajo en una significativa aceleración del proceso de creación de empleo e incorporación de nuevos activos.
Por subsectores, y al igual que en los trimestres anteriores, todos ellos presentan tasas positivas, destacando la expansión del comercio y algunas actividades de transportes, en especial del transporte aéreo.


De igual forma, en el subsector turístico, los resultados de la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE reflejan una ligera aceleración de la demanda turística en los últimos meses del año, motivada por el fuerte dinamismo que presenta la entrada de viajeros del extranjero.
En el resto de actividades terciarias, y con información referida sólo al empleo, es de destacar que la ocupación aumenta en todas ellas, excepto en servicios personales, registrándose los mayores crecimientos en las ramas de intermediación financiera, hogares que emplean personal doméstico, y administración pública, defensa y seguridad social.
Todos estos resultados determinan que el balance del mercado laboral en el sector, en el cuarto trimestre, sea de un notable aumento de la ocupación, por encima del crecimiento alcanzado en el conjunto nacional y en trimestres precedentes, intensificándose, del mismo modo, la incorporación de nuevos activos.
Desde el punto de vista de la demanda agregada, en el cuarto trimestre de 1999, los componentes internos, consumo e inversión, mantienen un ritmo muy dinámico, unido a una progresiva recuperación de los intercambios comerciales con el extranjero, especialmente de las importaciones.
En la vertiente interna, destaca la trayectoria expansiva de la inversión, sobre todo en bienes de equipo. En este sentido, la producción industrial de este tipo de bienes, según muestra el IPIAN, consolida la recuperación que inició en el segundo trimestre del año, alcanzando una tasa de crecimiento del 7,7% interanual entre octubre y diciembre, muy superior a la registrada en el conjunto nacional (2,2% interanual). Junto a ello, el nivel de utilización de la capacidad productiva instalada en la industria de bienes de equipo se sitúa en el 81,9% en el cuarto trimestre, 5,1 puntos porcentuales por encima del nivel del mismo período del año anterior.
En lo que se refiere a la demanda de material de transporte, y según manifiesta la matriculación de vehículos de carga, se sigue manteniendo un ritmo muy dinámico de crecimiento, cifrado en un 11% interanual entre octubre y noviembre, resultado que, en cualquier caso, confirma un perfil de ligera desaceleración a medida que ha ido avanzando el año.
Por lo que respecta al consumo, durante los últimos meses de 1999 se ha mantenido un sostenido ritmo de avance, según se desprende de los indicadores más representativos.
De este modo, el Indice de ventas en grandes superficies comerciales de Andalucía consolida, entre los meses de octubre y diciembre, una evolución positiva, con un aumento real del 2% interanual, resultado del continuado crecimiento de las ventas de bienes no alimenticios (5% interanual), mientras las de productos alimenticios siguen descendiendo (-2,5% interanual).
Por el lado de la demanda,
los componentes internos siguen mostrando un ritmo muy dinámico, unido a una
progresiva recuperación de los intercambios comerciales con el extranjero.
El continuado ascenso del consumo de bienes no alimenticios se refleja, especialmente, en el consumo de bienes duraderos. Prueba de ello son los elevados ritmos de crecimiento que sigue mostrando la matriculación de turismos, con una tasa del 14,5% interanual entre octubre y noviembre, no obstante más moderada que en trimestres anteriores.
Y esta positiva evolución que muestra la demanda de consumo se traslada a la producción de este tipo de bienes. Según el IPIAN, la producción industrial de bienes de consumo intensifica su ritmo de crecimiento en el cuarto trimestre, hasta alcanzar una tasa del 4,6% interanual.
Reflejo del favorable comportamiento
que muestran las demandas de consumo e inversión, es la trayectoria seguida
por la concesión de créditos al sector privado por parte del sistema financiero
en Andalucía, que se incrementa, en el último trimestre de 1999, un 20% interanual,
la tasa más elevada para un cuarto trimestre en los últimos diez años, y muy
por encima del crecimiento medio en el conjunto nacional (14,8% interanual).
En la vertiente externa de la demanda, la información disponible del cuarto trimestre, referida a los intercambios comerciales de Andalucía con el extranjero entre los meses de octubre y noviembre, pone de manifiesto, tras el negativo balance del año anterior, una significativa recuperación de las importaciones, mientras las exportaciones muestran un proceso más moderado de avance.
En este sentido, las compras al extranjero alcanzan un incremento interanual cifrado en un 25,7% entre octubre y noviembre, siguiendo una trayectoria acelerada de expansión a medida que avanza el año, en parte determinada por el notable aumento de las importaciones de productos minerales (28,8% interanual), influida por los ascensos que se han venido produciendo en los precios internacionales del petróleo.
Por su parte, las exportaciones experimentan un crecimiento más moderado (2,8% interanual), siendo el saldo de la balanza comercial de Andalucía con el extranjero de déficit entre octubre y noviembre. En cualquier caso, en los once primeros meses del año, el saldo comercial de Andalucía continúa siendo positivo, con un superávit que asciende a 412 millones de euros (68.602 millones de pesetas).
En el mercado laboral,
el balance del año es de un significativo crecimiento de la ocupación y un
descenso histórico del número de parados.
El dinamismo mostrado por la actividad productiva y la demanda en Andalucía en el cuarto trimestre, ha tenido su reflejo en un nuevo aumento del tejido empresarial. El número de sociedades mercantiles creadas en Andalucía en términos netos, es decir, considerando las creadas menos las disueltas, supera, entre octubre y diciembre, en un 3,4% las del mismo período del año anterior, lo que contrasta con la caída del 8,6% que se produce a nivel nacional. Y ello determina que el balance del año sea de un aumento en la creación de sociedades mercantiles en Andalucía del 7,2%, muy superior al que se observa por término medio a nivel nacional (2,1%).
Todos estos resultados se han trasladado al mercado laboral, donde en el cuarto trimestre se mantiene el fuerte ritmo de creación de empleo de los dos trimestres precedentes, nuevamente por encima del aumento nacional, siendo el balance del año de un significativo crecimiento de la ocupación, y un descenso histórico del número de parados. Todo ello, además, en un contexto de notable reducción de la conflictividad laboral.
Según el registro de la Seguridad Social, en diciembre de 1999, el número de trabajadores afiliados en alta laboral en Andalucía se sitúa en 2.300.283 personas, 31.983 más que en diciembre del año anterior, y un máximo histórico al finalizar un año. Y este resultado supone un incremento de la afiliación del 6,1% interanual, por encima del crecimiento a nivel nacional (5,5% interanual).
En igual sentido se manifiesta la EPA, que cifra el número de ocupados en Andalucía, por término medio en 1999, en el máximo histórico de 2.070.200 personas, 109.300 más que en 1998, y que en términos relativos supone un crecimiento del 5,6%, por encima del aumento nacional (4,6%) y del registrado en el año anterior (4,3%).
Este resultado global del año es fruto de una trayectoria caracterizada por el sostenimiento de un fuerte ritmo de creación de empleo, que en el cuarto trimestre se mantiene en el 6,5% interanual, por tercer trimestre consecutivo, y superior, nuevamente, a la media nacional (5,2% interanual).
Este crecimiento del empleo en Andalucía en el cuarto trimestre ha mostrado, básicamente, los mismos rasgos característicos de trimestres anteriores: mayor dinamismo relativo del sector privado; superior crecimiento de la ocupación en el colectivo femenino y en la población menor de 25 años; mayor incidencia en la población con superiores niveles de estudios; y notable aumento de la ocupación a tiempo parcial.
De otro lado, junto a este fuerte aumento de la población ocupada en Andalucía en el cuarto trimestre, la incorporación de activos al mercado laboral se ha intensificado de manera notable, alcanzándose una tasa del 2,9% interanual, por encima del aumento medio nacional (1,8% interanual).
Y este elevado incremento de la población activa andaluza se ha centrado, básicamente, en el colectivo femenino, que presenta un crecimiento del 7,5% interanual, mientras la población activa masculina permanece prácticamente estabilizada (0,1% interanual).
Con todo, la tasa de actividad en Andalucía se sitúa en el 49,8% en el cuarto trimestre de 1999, un nuevo máximo histórico, y superior en un punto al nivel registrado durante el mismo período del año anterior. Este aumento ha permitido, además, un acercamiento con la tasa de actividad nacional, situándose el diferencial con la misma al finalizar el año en -0,85 puntos (-1,2 puntos en el cuarto trimestre de 1998).
El superior aumento relativo del empleo respecto a la incorporación de activos ha determinado una nueva reducción del número de parados en el cuarto trimestre (-5,8% interanual), siendo la caída global del año del -7,2%, un descenso histórico.
Más intensa aún es la reducción del desempleo que se desprende de las cifras de parados en las oficinas del INEM de Andalucía, que alcanza una tasa del -9,3% interanual en diciembre de 1999.
La información más avanzada que se conoce, correspondiente al mes de marzo de 2000, apunta la continuidad de este proceso de reducción, si bien a tasas más moderadas, con una caída interanual del número de parados inscritos en el INEM del -5,7% interanual. Con ello, la tasa de paro registrado sobre la población activa se ha situado en marzo en el 12,7%, 1,1 puntos inferior a la del mismo mes del año anterior, y la más baja, en un mes de marzo, desde 1978.
Los positivos resultados registrados en el mercado laboral andaluz en 1999, se han producido, además, en un contexto en el que la conflictividad laboral se ha reducido significativamente. El número de jornadas perdidas por huelgas en Andalucía, entre enero y octubre, es un 73,5% inferior a las del mismo período del año anterior, muy por encima del descenso experimentado a nivel nacional (-5,1% interanual).
En cuanto a la evolución de los precios, durante el cuarto trimestre de 1999 se acentúa la trayectoria alcista que venían reflejando a lo largo del año, situándose la tasa de inflación en Andalucía en el 2,4% en diciembre, superior al 1,1% con que finalizó el año anterior. En cualquier caso, este crecimiento interanual del IPC es inferior a la media nacional (2,9%), de tal forma que la economía andaluza ha mantenido, por cuarto año consecutivo, un diferencial de inflación favorable respecto a la economía española.
La información que se conoce del año 2000, referida al mes de febrero, muestra que, en Andalucía, se mantiene el mismo ritmo interanual de crecimiento de los precios que al finalizar 1999 (2,4% interanual), mientras que en el conjunto nacional alcanza el 3%, aumentando, consecuentemente, el favorable diferencial de inflación de la economía andaluza hasta -0,6 puntos porcentuales.
Como viene ocurriendo
desde 1996, el crecimiento interanual de los precios en Andalucía sigue siendo
inferior a la media nacional.
Finalmente, los salarios, y según los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, manifiestan en el cuarto trimestre del año una mayor resistencia a la moderación. De este modo, el incremento salarial pactado en la negociación colectiva, que desde mediados de año se mantenía en torno al 2,35%, se ha situado en diciembre en el 2,92%, superando el 2,71% de finales de 1998, y más elevado que el registrado a nivel nacional (2,38%).
Con todo, la subida de los salarios,
por encima del crecimiento interanual de los precios en 1999, ha permitido
que, por cuarto año consecutivo, se registre un aumento del poder adquisitivo
de los trabajadores en Andalucía.
|
INDICADORES ECONÓMICOS |
||||||
|
1999 |
||||||
|
1997 |
1998 |
I |
II |
III |
IV |
|
|
OFERTA Y DEMANDA |
||||||
|
IPIAN |
8,9 |
5,6 |
0,4 |
6,2 |
5,9 |
5,4 |
|
IPIAN b. consumo |
11,0 |
10,9 |
-5,2 |
3,6 |
2,4 |
4,6 |
|
IPIAN b. intermedios |
4,5 |
2,3 |
9,4 |
11,2 |
8,3 |
4,8 |
|
IPIAN b. inversión |
12,3 |
2,3 |
-0,7 |
3,5 |
7,8 |
7,7 |
|
Consumo de cemento (1) |
12,6 |
22,0 |
27,4 |
22,0 |
12,3 |
-4,1 |
|
Nº de turistas |
- |
9,0 |
17,2 |
10,5 |
0,7 |
1,6 |
|
Gasto turístico total |
- |
40,6 |
26,3 |
14,3 |
-5,6 |
-23,6 |
|
Pernoctaciones hoteleras |
10,2 |
11,3 |
7,5 |
8,0 |
8,3 |
8,9 |
|
Matriculación de turismos (1) |
13,1 |
18,7 |
24,8 |
25,0 |
25,4 |
14,6 |
|
Matriculación vehículos carga (1) |
22,4 |
9,2 |
20,1 |
19,5 |
12,5 |
11,0 |
|
Créditos al sector privado |
10,5 |
14,8 |
16,7 |
18,4 |
17,7 |
20,0 |
|
MERCADO DE TRABAJO |
||||||
|
Ocupados |
3,2 |
4,3 |
2,8 |
6,5 |
6,5 |
6,5 |
|
Tasa de paro (2) |
31,8 |
29,5 |
27,7 |
26,1 |
26,8 |
26,8 |
|
Tasa de actividad (3) |
48,7 |
48,7 |
48,8 |
48,6 |
49,3 |
49,8 |
|
Paro registrado (*) |
-4,0 |
-10,9 |
-11,1 |
-11,2 |
-10,1 |
-9,3 |
|
PRECIOS Y SALARIOS |
||||||
|
IPC (*) |
1,6 |
1,1 |
1,9 |
1,7 |
2,1 |
2,4 |
|
IPC alimentación |
0,7 |
0,2 |
2,0 |
0,8 |
0,6 |
1,4 |
|
IPC no alimentación |
1,9 |
1,4 |
1,8 |
2,2 |
3,0 |
2,9 |
|
Incremento salarial (*) |
3,14 |
2,71 |
1,99 |
2,32 |
2,35 |
2,92 |
|
COMERCIO EXTERIOR |
||||||
|
Exportaciones (1) |
27,2 |
-9,1 |
1,8 |
-3,9 |
18,0 |
2,8 |
|
Importaciones (1) |
18,1 |
-10,8 |
-5,6 |
5,6 |
18,6 |
25,7 |
|
NOTAS: Tasas de variación interanual. (*) Datos en el último mes de cada período. (1) Los datos del cuarto trimestre corresponden a los meses de octubre y noviembre. (2) % sobre población activa (3) % sobre población >16 años FUENTE: IEA; SEOPAN; DGT; INE; INEM; Mº Trabajo; DA. ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía. |
||||||