El sector primario se ha visto condicionado, en 1999, por una adversa climatología, que ha perjudicado el desarrollo de gran parte de los cultivos.


Los resultados disponibles de los últimos meses del año confirman que el sector primario andaluz, en 1999, se ha visto condicionado por una notable escasez de lluvias, siendo la precipitación acumulada durante la campaña 1998-99 inferior en un 54’4% a la normal, estimada con datos climatológicos  medios del período 1961-90. Esta situación, ha perjudicado el desarrollo de la mayor parte de los cultivos que, con carácter generalizado, han experimentado un descenso de la producción y un deterioro de los rendimientos.

Junto a ello, en el subsector pesquero se observa un cambio en la tendencia favorable de evolución a medida que avanza el año, de forma que, en los últimos meses, se registra un descenso de las capturas.

En este contexto, sin embargo, el balance del mercado laboral es positivo, con un nuevo aumento de la ocupación en el sector en el cuarto trimestre. Finalmente, en lo que se refiere a los precios, se observa una ligera tendencia al alza, en cualquier caso, aun muy moderada.

Analizando con mayor detalle la evolución del subsector agrícola, en base al avance de superficies y producciones de la Consejería de Agricultura y Pesca correspondiente al mes de diciembre, los resultados son dispares entre los distintos cultivos. Así, leguminosas, cereales y olivar se sitúan entre las producciones más afectadas por la sequía, mientras que, en el lado opuesto, los frutales, tubérculos y, en menor medida, el viñedo,  destacan con los registros más positivos.

Más concretamente, los frutales no cítricos son los que presentan el mayor incremento de la producción (36’6%), debido, entre otros factores, a que en este año no se han visto afectados por las heladas de primavera, que tanto perjudicaron su evolución en la campaña anterior. El favorable comportamiento se extiende a todas las variedades, con la única excepción del níspero y la pera, destacando, especialmente, las excelentes campañas de cerezo y guindo, y almendra.   

Junto a ello, los cítricos también experimentan un notable aumento de la producción (34’4%), sobre todo el mandarino (75%).


Leguminosas, cereales y olivar destacan entre las producciones más afectadas por la sequía, mientras que, en el lado opuesto, frutales y tubérculos presentan los mejores resultados.


Tras los frutales, los mejores resultados corresponden a los tubérculos, con un aumento de la producción del 25’4%, que ha estado acompañado de un incremento de la superficie de siembra, especialmente de la patata temprana, que en los últimos años había venido experimentando descensos. Este aumento de la superficie, no obstante, ha sido menos intenso que el de la producción, produciéndose, consecuentemente, una mejora de los rendimientos.

En cuanto al viñedo, para el que las primeras estimaciones apuntaban una caída de la producción, se observa una notable mejora de los resultados a medida que ha ido avanzando el año,  de manera que, según  la información disponible en diciembre, la recolección de uva de mesa supera en un 32% la del año anterior, y la de vinificación un 12’6%, propiciando un incremento de la producción de vino del 16’4%.

Junto a estos cultivos, también las hortalizas, en su conjunto, presentan un aumento de producción, aunque muy limitado (0’8%), observándose, de otro lado, que los rendimientos, con carácter generalizado, han permanecido prácticamente estabilizados. Destacan los favorables resultados de la cebolla, con un aumento de la producción cifrado en el 29’8%, seguida por la fresa y fresón (20’1%), y el espárrago (11’1%). En el  lado opuesto, los guisantes presentan un notable descenso (-47’9%), siendo además la única hortaliza que ha experimentado un deterioro significativo de los rendimientos. Junto a los guisantes, también la producción de alcachofa y, en menor medida, berenjena, es inferior a la de la anterior campaña, aunque en estos casos se justifica por la menor superficie de siembra.

Frente a estos resultados positivos, en leguminosas, cereales, olivar, cultivos industriales y, en menor medida, flores y plantas, la producción es inferior a la de la anterior campaña.

La caída más acusada se observa en las leguminosas, con un descenso del 61’4%, notablemente superior al registrado por la superficie cultivada, lo que pone de manifiesto un importante deterioro de los rendimientos. De especial relevancia es la caída de la producción de garbanzos (-68’3%), leguminosa a la que se dedica más superficie en Andalucía. En el lado opuesto, las judías secas aumentan su producción, aunque también en este caso los rendimientos son inferiores a los de la anterior campaña, ya que la superficie de cultivo ha aumentado en mayor medida.

Los cereales, uno de los cultivos más perjudicados por la sequía, presentan un descenso global de la producción del 53’4%, destacando las caídas de avena y trigo, mientras que, en el lado contrario, tan sólo aumenta el arroz. La superficie cultivada de cereales, con carácter generalizado, también se ha reducido, siendo importante destacar dos excepciones: el trigo, debido al aumento experimentado por la destinada a trigo duro, ante la liberalización de las siembras que ha implicado la desaparición de los cupos en la reglamentación comunitaria, y el arroz, debido a los buenos resultados del año anterior y las posibilidades de riego. En cuanto a los rendimientos, tan sólo el maíz y el sorgo  han experimentado una mejora.

La campaña de olivar, por otro lado, también se ha visto muy afectada por la desfavorable climatología, que ha perjudicado el desarrollo de las plantaciones, presentando los frutos un menor tamaño de lo normal. La producción de aceituna de almazara se ha reducido en un 34%, determinando una importante caída del aceite de oliva (-35’1%). La aceituna de mesa, sin embargo, presenta unos buenos resultados, incrementándose su producción en un 27’5% respecto a la anterior campaña.

Los cultivos industriales, asimismo, se sitúan  entre las producciones que en la campaña 1998-99 experimentan un descenso (-29’1%). Especialmente destaca el girasol (-75’4%), que se ha visto muy afectado por el clima seco. Junto a ello, la remolacha azucarera, que es el cultivo industrial más significativo en Andalucía, también experimenta un descenso considerable (-25’5%), lo que se justifica, especialmente, por los bajos rendimientos del secano, mientras que en el regadío los resultados han sido más favorables.

Por último, la producción de flores y plantas ornamentales también ha presentado un descenso (-7%), acompañado, además, por un deterioro de los rendimientos, ya que aunque la superficie cultivada se ha reducido, lo ha hecho con menor intensidad que la producción.

Respecto al subsector pesquero, en el cuarto trimestre se ha roto la tendencia de continuado ascenso que le venía caracterizando desde comienzos de 1998, de tal forma que la pesca fresca desembarcada en los puertos andaluces se reduce un 17’8% interanual  entre octubre y diciembre. Especialmente intensa es la caída experimentada en los puertos de titularidad estatal, que se cifra en un –26’5%, frente al –4’6% de reducción de las capturas en los gestionados por la Empresa Pública de Puertos de Andalucía. Este comportamiento en los meses finales de 1999, ha determinado que, en el conjunto del año, la pesca desembarcada se reduzca un 0’8% interanual, lo que contrasta con el positivo balance de los tres años anteriores.


En el subsector pesquero, en los últimos meses del año se ha roto la tendencia de continuado aumento de las capturas que se venía registrando desde principios del año anterior.


Por contra, en el mercado de trabajo, los resultados del último trimestre son positivos, con un aumento de la población ocupada, según la EPA, así como de los trabajadores afiliados a la Seguridad Social en situación de alta laboral en el sector.

De este modo, la Encuesta de Población Activa del INE cifra, en el cuarto trimestre de 1999, un aumento del empleo en el sector primario del 2’8% interanual, que contrasta con la caída experimentada en el trimestre anterior y con el continuado descenso de la ocupación en el sector que se observa a nivel nacional (-2’5% interanual).

 Por su parte, el registro de afiliados a la Seguridad Social, presenta un incremento del número de trabajadores en el sector del 1’4% interanual al finalizar el año, describiendo, no obstante, una tendencia de progresiva desaceleración del ritmo de crecimiento a lo largo del año.

Diferenciando por subsectores, y en base a la información de la EPA, el crecimiento global del empleo se centra en las actividades de selvicultura y explotación forestal (26’3% interanual), y en agricultura, ganadería y caza (2’5%). En el lado opuesto, el subsector pesquero continúa caracterizándose por el descenso del empleo, aunque a un menor ritmo que en los trimestres precedentes (-5’6%).

Este  aumento de la ocupación, de otro lado, se ha producido, exclusivamente, en el colectivo de asalariados, que representando el 64’1% del total de ocupados en el sector, se incrementa un 6% interanual, mientras los ocupados no asalariados descienden un 2’4%.


En el mercado de trabajo, los resultados del último trimestre son positivos, con un aumento global de la ocupación en el sector.


El incremento del empleo en las actividades agrarias ha venido acompañado de un aumento de la población activa, por primera vez en el último año, siendo el resultado un crecimiento del número de parados, después de los descensos de los dos trimestres anteriores.

Por el contrario, los datos de paro registrado en las oficinas del INEM, muestran una trayectoria de caída del desempleo más intensa en los últimos meses del año, finalizando 1999 con una reducción del 12’7% interanual.

Esta tendencia de reducción del desempleo se ha mantenido a comienzos del año 2000, registrándose en marzo, última información disponible, una caída del paro registrado del 11’7% interanual.

Respecto al comportamiento de los precios, y desde la perspectiva de la oferta, la información que se conoce de los últimos meses de 1999, correspondiente a octubre, refleja el mantenimiento de la tendencia deflacionista que se observa desde mediados de año, registrando los precios percibidos por los agricultores una tasa de reducción del 1,6% interanual.

Asimismo, desde la perspectiva de la demanda, y tras la contención que se produjo en el tercer trimestre, los precios han aumentado a un mayor ritmo en los meses finales del año. De este modo, en diciembre, el IPC alimentación registra un incremento del 1’5% interanual, notablemente superior al 0’1% con que cerró 1998. En los primeros meses del año 2000, los precios alimenticios han retomado una tendencia más moderada, con un crecimiento del 0’6% interanual en febrero.

 

PRINCIPALES INDICADORES DEL SECTOR PRIMARIO EN ANDALUCÍA

   

TASA VARIACIÓN ANUAL (%)

 

VARIACIÓN SOBRE EL MISMO PERÍODO DEL AÑO ANTERIOR (%)

FUENTE

 

96/95

97/96

98/97

FECHA ÚLTIMO DATO

ACUMULADA PPIOS AÑO

ÚLTIMO DATO

 
 

PRODUCCIONES AGRÍCOLAS(1)

21,8

28,5

-1,4

dici-99

_

_

C.Agr y Pesca

   
 

CULTIVOS HERBÁCEOS

 

Cereales

411,9

-21,5

9,1

,,

_

-53,4

,,

 

Leguminosas

149,5

-10,2

-12,9

,,

_

-61,4

,,

 

Tubérculos

35,4

-2,4

2,5

,,

_

25,4

,,

 

Cultivos Industriales

-38,0

87,6

8,9

,,

_

-0,3

,,

 

Forrajes

48,4

-4,3

21,9

,,

_

-26,3

,,

 

 Hortalizas

6,6

1,4

0,9

,,

 _

0,8

,,

   
 

CULTIVOS LEÑOSOS

 

Cítricos

-16,4

13,5

6,9

,,

_

34,4

,,

 

Frutales no cítricos

11,3

19,7

-53,9

,,

_

36,6

,,

 

Viñedo (vino y subproductos)

92,5

13,9

-29,6

,,

_

16,4

,,

 

Olivar (aceite de oliva)

238,9

-3,7

13,1

,,

_

-35,1

,,

   
 

FLORES Y PLANTAS ORNAMENTALES

8,9

4,5

-1,5

,,

_

-7,0

,,

   
 

PESCA FRESCA (Tn)

6,3

1,5

7,3

dici-99

-0,8

-38,7

P. del Est.; E.P.P.A.

   
 

I.V.G.S. Prod. Agroalim. (ptas ctes)

-12,1

-2,6

-1,4

,,

-3,8

-1,1

IEA

   
 

OCUPACIÓN

6,2

12,1

4,8

4ºTrim

-3,7

2,8

INE

   
 

PRECIOS PERCIBIDOS. I. GENERAL(2)

1,8

-5,0

-1,6

oct-99

0,0

-1,6

MAPA

 

Productos agrícolas

1,8

-11,3

2,6

,,

6,0

-3,4

,,

 

Productos forestales

-7,5

-0,7

11,1

sept-99

8,6

3,7

,,

 

Productos animales

4,6

3,5

-8,5

,,

-9,3

0,5

,,

 

Ganado de abasto

5,2

4,5

-13,3

oct-99

-9,7

6,8

,,

 

Productos  ganaderos

5,0

1,7

0,7

,,

-5,2

-5,0

,,

   
 

PRECIOS PAGADOS. I. GENERAL(2)

3,9

2,3

-1,3

oct-99

-2,2

1,5

,,

 

Bienes y servicios

3,9

2,3

-1,9

sept-99

-2,5

0,3

,,

 

Bienes de inversión

5,2

3,8

3,6

,,

-1,6

-7,1

,,

   
 

INCREMENTO SALARIAL

3,98

3,46

2,99

dic-99

3,98

3,98

Mº Trabajo

   
 

IPC alimentación

3,4

-0,5

1,0

feb-00

0,8(3)

0,6

INE

   
 

PARO REGISTRADO

-16,7

-0,9

-3,7

mar-00

-9,3

-11,7

INEM

 

NOTAS:      (1) tasa de variación anual del valor de la producción estimada a precios constantes de 1985. Variación sobre el mismo período del año anterior de las producciones en volumen estimadas para el conjunto del año con datos hasta octubre.

                     (2) datos nacionales

                     (3) respecto a diciembre de 1999.

ELABORACIÓN: Secretaría General de Economía. Junta de Andalucía.


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