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| En los primeros meses de 2000, los precios en Andalucía mantienen las tensiones inflacionistas manifestadas en 1999, en cualquier caso, con crecimientos más moderados que a nivel nacional. |
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En los primeros meses del año 2000, y en sintonía
con la evolución que se observa a nivel nacional y en el conjunto de países
industrializados, los indicadores de precios en Andalucía reflejan el mantenimiento
de las tensiones inflacionistas que se fueron poniendo de manifiesto a lo largo
de 1999.En este sentido, tanto desde el punto de vista de la oferta como de
la demanda, los precios alcanzan ritmos de crecimiento superiores a los registrados
al finalizar el año anterior, en cualquier caso más moderados que a nivel nacional.
Desde el punto de vista de la oferta, y en base a los datos de la Contabilidad Trimestral de Andalucía del IEA, el deflactor del Producto Interior Bruto a precios de mercado (PIB p.m.) aumenta un 3’3% interanual entre enero y marzo, cuatro décimas más que en el trimestre precedente. Este resultado, comparado con la evolución del deflactor del PIB a nivel nacional (3’8% interanual), pone de manifiesto que Andalucía mantiene un diferencial favorable de precios, cifrado en medio punto porcentual.
Diferenciando por sectores, el repunte de los precios de la oferta en Andalucía viene determinado, en gran medida, por el crecimiento que experimenta el deflactor del valor añadido industrial, que alcanza una tasa interanual del 6%, 1’8 puntos más elevada que la registrada en el trimestre anterior, y que contrasta con el descenso experimentado en igual período de 1999. Este resultado, debe ser vinculado al fuerte crecimiento que experimentan los precios de las materias primas importadas, entre ellas los productos energéticos, que en los primeros meses de 2000 siguen mostrando un elevado ritmo de aumento en los mercados internacionales.
En segundo lugar, destaca el aumento que experimenta el deflactor del valor añadido en la construcción que, al igual que ocurre en la industria, profundiza en la trayectoria ascendente que viene registrando desde principios de 1999, alcanzando una tasa de variación interanual cifrada en un 5%, superior en 1’1 puntos a la del trimestre precedente, y que puede estar recogiendo tensiones inflacionistas en los costes del sector, debido al elevado crecimiento de la actividad en el mismo.
| El deflactor del PIB en Andalucía aumenta un 3’3% interanual en el primer trimestre, medio punto inferior al de la economía española. |
Mientras, en los servicios, el repunte es significativamente más moderado, con un crecimiento del deflactor del 2’8% interanual en el primer trimestre de 2000, después de mantener una tasa del 2’6% interanual en los tres trimestres anteriores.
En el lado opuesto, y en un contexto de caída de la producción agrícola, afectada por las adversas condiciones climatológicas, los precios en el sector primario intensifican la tendencia de reducción que vinieron mostrando en la segunda mitad del año anterior, alcanzando una tasa de descenso cifrada en un 3’6% interanual.
Desde el punto de vista de los precios de demanda, el Indice de Precios al Consumo (IPC) en Andalucía, tras haber sostenido en los tres primeros meses del año el mismo ritmo de crecimiento con que finalizó 1999 (2’4% interanual), muestra un repunte en los meses posteriores, hasta alcanzar en junio, última información disponible, una tasa del 3’2% interanual, en cualquier caso, inferior al crecimiento medio en la economía española (3’4% interanual).Diferenciando por componentes del IPC, el repunte de los precios en Andalucía en el presente año, y al igual que ocurre a nivel nacional, se debe, en gran medida, a la trayectoria acelerada de crecimiento de los precios de los productos no alimenticios, que alcanzan una tasa del 3’8% interanual en junio, superando en 1’6 puntos la del mismo mes del año anterior, y situándose en su nivel más elevado desde enero de 1996.
| El IPC de Andalucía alcanza una tasa del 3’2% interanual en junio de 2000, dos décimas por debajo de la media nacional. |
Por su parte, los precios de los productos alimenticios presentan una evolución más contenida, cifrándose un crecimiento interanual del 1’8% en junio, en cualquier caso también más elevada que en el mismo mes del año anterior (0’8% interanual). Con ello, y teniendo en cuenta que la alimentación tiene un peso del 32’1% en la estructura del gasto de los hogares en Andalucía, y por tanto en el IPC, el crecimiento de los precios de estos productos explica tan sólo el 18% de la subida global del IPC. Este comportamiento de los precios de los productos alimenticios en su conjunto, es fruto de una evolución dispar entre ellos, destacando, de un lado, los elevados ritmos de crecimiento del precio de las patatas y sus preparados (20’9% interanual), y de la carne de cerdo y de ave (en torno al 10% interanual), y en el lado opuesto, los significativos descensos en productos como el aceite y grasas (-11% interanual), y las frutas frescas (-6’2% interanual).
Un análisis más detallado de la evolución de los precios no alimenticios refleja que, a excepción de “vestido” y “menaje”, en los restantes componentes la trayectoria de crecimiento del IPC es ascendente, destacando, al igual que ocurrió en 1999, el de “transportes”, con un crecimiento interanual en el mes de junio cifrado en un 6’6%, el más elevado de los últimos seis años, y que triplica el incremento experimentado en el mismo mes del año anterior. Más en concreto, esta subida del IPC de los transportes se debe al fuerte ascenso que se observa en la rúbrica de “utilización de vehículos”, donde está incluido el gasto en combustible, que alcanza un ritmo interanual del 13’1% en junio, el más elevado que se conoce desde que se dispone de esta información (1994). Con ello, y teniendo en cuenta el peso que tiene en la estructura de gasto que recoge el IPC (7’9% del total), esta rúbrica explica casi la tercera parte (32’4%) de la tasa de inflación en Andalucía en el mes de junio.
Tras los “transportes”, es el componente “otros” del IPC el que muestra las mayores tensiones de precios, con un crecimiento interanual en junio del 4’3%, 1’3 puntos superior a la del mismo mes del año anterior. Dentro de este componente, y dada su elevada importancia relativa, destaca la evolución de los precios de los servicios de turismo y hostelería, más concretamente la rúbrica de “restaurantes, bares, cafeterías y hoteles”, que con un crecimiento del 4’6% interanual en junio, aporta medio punto al aumento global de los precios en Andalucía.
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| Dos rúbricas del IPC, “utilización de vehículos” y “restaurantes, bares, cafeterías y hoteles”, explican casi la mitad de la tasa de inflación de Andalucía en junio. |
De esta forma, las rúbricas del IPC “utilización de vehículos” y “restaurantes, bares, cafeterías y hoteles”, que tienen un peso en el IPC andaluz del 18’9%, explican casi la mitad (48’2%) de la tasa de inflación de Andalucía en el mes de junio.
Frente a estos comportamientos expansivos de los precios, cabe resaltar, en el lado opuesto, la moderada evolución del IPC de “vestido”, que ralentiza de manera significativa su ritmo de crecimiento respecto al año anterior, hasta registrar una tasa del 1’4% interanual en junio.
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| En los primeros meses de 2000, continúa el proceso de aumento de los salarios reales en Andalucía, al contrario de lo que sucede a nivel nacional. |
En cuanto a los salarios, los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales muestran una trayectoria ascendente de los incrementos salariales pactados en los convenios colectivos firmados en los primeros meses del año. Con información disponible hasta el mes de mayo, el incremento salarial en Andalucía alcanza una tasa del 3’12%, superior en dos décimas al resultado con que finalizó 1999, y por encima del incremento medio a nivel nacional (2’77%).
Diferenciando por sectores, los mayores aumentos salariales en Andalucía se siguen registrando en el primario (3’58%), donde, sin embargo, se observa una tendencia de moderación, en contraste con la intensificación de los incrementos salariales que se observa en los sectores no agrarios.
Destaca, especialmente, los servicios, donde se alcanza un aumento de los salarios del 2’69% interanual en el mes de mayo, seguido de la industria (2’58%), y finalmente la construcción (2’45%).Con todo, el aumento de los salarios en Andalucía supera, como viene ocurriendo desde 1996, el incremento de los precios (2’8% interanual en mayo), favoreciendo la continuidad del proceso de aumento del poder adquisitivo de los asalariados, lo que no ocurre a nivel nacional, donde la tasa de inflación está siendo superior a los incrementos salariales.
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