Coyuntura Económica de Andalucía - Num. 40 - Octubre 2000
Economía Internacional

La economía internacional continúa reflejando una sólida expansión a pesar de las mayores tensiones inflacionistas.

En el segundo trimestre de 2000, la economía internacional ha continuado reflejando un sólido crecimiento. Tanto en Estados Unidos como en la Zona Euro, se ha acelerado el ritmo de crecimiento y, en Japón, aunque la expansión sigue siendo muy limitada, se confirma la salida de la etapa recesiva.

La subida del precio del petróleo está produciendo un empeoramiento generalizado de las perspectivas de inflación

Evolución del PIB

Gráfico

En el ámbito de los precios, en la mayoría de las economías industrializadas, asociado a la continua subida de los precios del petróleo, se ha ido produciendo un empeoramiento de las perspectivas de inflación, lo que ha condicionado una política monetaria menos expansiva, que se ha traducido en nuevas subidas de los tipos de interés. 

Un análisis más detallado de la economía de los Estados Unidos, pone de manifiesto que continúa destacando entre las economías más dinámicas, y que lejos de mostrar síntomas de desaceleración, el PIB ha vuelto a aumentar su ritmo de crecimiento en el segundo trimestre del año, hasta situarse en el 6% interanual. 

La fortaleza de esta economía es evidente tanto desde la perspectiva de la demanda como de la oferta. En este sentido, la demanda interna continúa mostrándose vigorosa, con un crecimiento interanual del 6’7% en el segundo trimestre, el más elevado desde mediados de la década de los ochenta, aunque el consumo privado ha tenido una sensible desaceleración. Por su parte, los indicadores de evolución de la oferta productiva, como el índice de producción industrial, también avalan la favorable coyuntura de la economía estadounidense, con un crecimiento del 5’9% en el segundo trimestre, frente al 5’3% del anterior.

El mercado de trabajo continúa beneficiándose de esta situación y, en el segundo trimestre del año, el número de ocupados se ha incrementado en un 1’5% interanual, propiciando una leve reducción de la tasa de paro, que se ha situado en el 4%, la más baja de las últimas décadas. 

En el ámbito de los precios, los relativos al consumo han registrado un deterioro a lo largo del segundo trimestre hasta alcanzar el 3’7% en junio, consecuencia de la elevación de los precios del crudo en los mercados internacionales.

Como dato más negativo hay que señalar que el déficit comercial estadounidense ha vuelto a alcanzar una cifra record en el segundo trimestre del año, debido al mayor incremento relativo de las importaciones, impulsadas por el notable dinamismo de la demanda interna, frente a unas exportaciones que se están viendo afectadas por la fortaleza del dólar.

En Japón, la situación económica se ha mantenido en las condiciones de los primeros meses del año, con un crecimiento del PIB del 0’8% interanual (0’7% en el primer trimestre). Este crecimiento, que supone superar significativamente el crecimiento del PIB de 1999 (0’3%) se está sustentando en al demanda externa, que se está caracterizando por una notable recuperación de las exportaciones (16’3% interanual) debido, en gran medida, a la creciente demanda de los restantes países asiáticos.
Frente a ello, la demanda nacional, caracterizada por un retroceso de la inversión y por un crecimiento más limitado del consumo, apenas aporta una décima al crecimiento del PIB del segundo trimestre. 

Ello se explica, en buena medida, por la situación del mercado de trabajo, que continúa registrando niveles de desempleo históricamente elevados para este país, con una tasa de paro del 4’7% en el segundo trimestre del año.

En cuanto a los precios, en un contexto de débil crecimiento económico, continúa la tendencia deflacionista, con un nueva caída del 0’7% interanual en el segundo trimestre del año.

En Estados Unidos y la Zona Euro se ha acelerado el ritmo de crecimiento, y en Japón se confirma la superación de la etapa recesiva

La Zona Euro, mantiene una trayectoria de aceleración del crecimiento del PIB, que se ha situado en el 3’8% interanual en el segundo trimestre, frente al 3’4% del precedente, a pesar de que los tipos de interés han acusado una notable subida, y del impacto de la subida del petróleo. 

Ello se debe, entre otros factores, a que la debilidad del euro ha compensado en parte los efectos negativos de la subida de tipos, así como ha favorecido el dinamismo de las exportaciones. Asimismo la fortaleza del consumo privado, con un incremento del 3’4% en el segundo trimestre de 2000, han impulsado el crecimiento de la Zona Euro. 

Como aspecto menos positivo, la inversión está inserta en un sensible proceso de desaceleración, y además, está creciendo muy por debajo de la de Estados Unidos, lo que es uno de los factores que explican el diferencial de crecimiento de uno y otro bloque económico. 

Evolución del IPC

Gráfico


El mercado de trabajo, por su parte, muestra una evolución cada vez más positiva. La creación de empleo se intensifica, y la tasa de paro se ha reducido en el segundo trimestre de 2000 hasta el 9’2%, la más baja de la Zona Euro desde mediados de 1992. 

Los precios, de otro lado, han acusado los efectos de la subida de los productos energéticos. Al finalizar el segundo trimestre, el IPC armonizado del conjunto de países de la zona euro registró un crecimiento interanual del 2’4%, frente al 2’1% del primer trimestre, alejándose del objetivo de crecimiento de precios establecido por el Banco Central Europeo. 

No obstante, en agosto, última información disponible, el IPC armonizado ha experimentado un incremento del 2’3%, una décima por debajo del correspondiente al mes anterior. Ello se debe al mejor comportamiento de los precios de la energía, que en agosto alcanzaron una tasa del 12’3% interanual, frente al 13’7% de julio. 

Las mayores tasas de inflación se han vuelto a registrar en Irlanda (5’7%), Luxemburgo (3’7%), y España y Portugal (3’6% en ambos casos). En el lado opuesto, Alemania y Austria destacan con las tasas de inflación más bajas (1’8% y 1’9%, respectivamente). 

La debilidad del euro, y la consecuente ganancia de competitividad, como se ha indicado, está favoreciendo la demanda externa. En cualquier caso, en los seis primeros meses, el déficit de la balanza comercial se ha situado en 5’1 miles de millones de euros, frente al superávit de 2,4 miles de millones en el mismo período del año anterior, lo que se explica, en gran parte, por el déficit de la partida de energía.

Tipo de cambio del dolar frente al yen y el euro

Gráfico

En el conjunto de la Unión Europea, se observa una evolución muy similar a la de la Zona Euro, caracterizada por una nueva aceleración del ritmo de crecimiento del PIB, que se ha situado en el 3’7% interanual, una notable expansión de la demanda interna, y una nueva reducción de la tasa de paro hasta el 8’5% en el segundo trimestre, siete décimas por debajo del conjunto de la zona euro. 

 

La mayor inflación está condicionando una política monetaria menos expansiva, presionando al alza los tipos de interés.

En el segundo trimestre del año, la evolución de los mercados financieros internacionales se ha visto condicionada por la adopción de medidas de política monetaria menos expansivas, lo que ha implicado una tendencia generalizada de ascenso de los tipos reales de interés a corto plazo. En cambio, a largo plazo, se han reducido, sobre todo en Estados Unidos, como reflejo de una revisión a la baja de las expectativas de crecimiento y de las mayores tensiones inflacionistas. Junto a ello, en el mercado de divisas continúa destacando la debilidad mostrada por el euro frente a las restantes monedas. En Estados Unidos, el precio oficial del dinero se ha incrementado en 1’75 puntos porcentuales desde mediados de 1999 hasta mediados de 2000, hasta situarse en el 6%, con el objetivo de moderar la expansión de la demanda interna y situar el crecimiento del PIB en un nivel próximo al potencial, que se estima alrededor del 3’5%.

El Banco Central Europeo, por su parte, en un contexto de presiones inflacionistas, también ha desarrollado en el segundo trimestre del año una política monetaria más agresiva. Frente al 3’5% en que se situó el precio oficial del dinero al finalizar el primer trimestre, en el segundo se situaron en el 4’25%. Posteriormente, a finales de agosto se ha vuelto a practicar una nueva subida de un cuarto de punto, alcanzando ya el 4’5%. 

 En cuanto a las cotizaciones de las principales monedas, destaca la debilidad de la moneda europea, lo que está muy relacionado, entre otros aspectos, con la fortaleza de la economía estadounidense, alcanzándose mínimos históricos respecto al yen y el dólar. Respecto a esta última moneda, la depreciación se eleva ya a más de un 25% desde que a principios de 1999 inició su andadura. 

Tipos de interés a largo plazo

Gráfico
Evolución de la tasa del paro

Gráfico

De otro lado, las perspectivas para los países de la Unión Europea y la Zona Euro son especialmente optimistas, estimando los distintos organismos que en el año 2000 se va a producir una importante reactivación. Así, la Comisión Europea estima un crecimiento del PIB del 3’4% en el año 2000, tanto para la Unión Europea como para la Zona Euro.

Los precios, por su parte, van a continuar afectados por ciertas tensiones inflacionistas, con significativos repuntes en Estados Unidos y la Unión Europea.

El mercado de trabajo, sin embargo, se va a beneficiar del mayor ritmo de actividad económica, y aunque la capacidad de creación de empleo del conjunto de países industrializados va a seguir siendo moderada (1’2%), la tasa de paro va a continuar descendiendo hasta situarse en el 6% en el 2000, según el FMI, frente al 6’4% de 1999.

Entorno Económico
Principales Indicadores


Tabla
Estimaciones y previsiones económicas.
Periodo 1999-2001


Tabla

AnteriorVolverSiguiente

Economía
    Estimaciones y Previsiones - Situación Económica -  Indicadores Económicos - Acuerdos