Coyuntura Económica de Andalucía - Num. 41 - Diciembre 2000
Economía Andaluza: Rasgos Básicos
En el tercer trimestre de 2000, la economía andaluza mantiene el elevado ritmo de crecimiento alcanzado en el trimestre anterior.

Durante el tercer trimestre de 2000, la economía andaluza registra un crecimiento real del Producto Interior Bruto a precios de mercado cifrado en un 4’2% interanual, por encima de la media española (4’1%) y de la Zona Euro (3’4%).

El crecimiento de la economía andaluza se sitúa por encima del registrado a nivel nacional y en la Zona Euro.

Este crecimiento de la economía andaluza, que supone mantener la misma tasa registrada en el trimestre anterior, es el resultado, al igual que ocurrió en la primera mitad del año, de la aportación positiva de los sectores no agrarios, mientras las ramas agraria y pesquera siguen instaladas en una fase recesiva, si bien con resultados cada vez menos negativos.

Desde el punto de vista de la demanda, los componentes internos siguen mostrando un ritmo dinámico, aunque más moderado que en trimestres anteriores, mientras la vertiente externa continúa reflejando los efectos de la fuerte subida del precio del petróleo en los mercados internacionales.
El elevado ritmo de crecimiento que mantiene la economía andaluza se traslada al mercado laboral, donde continúa el proceso de creación de empleo a tasas elevadas, no obstante inferiores a las de trimestres precedentes, al tiempo que se intensifica la trayectoria de reducción del número de desempleados.

Mientras, y al igual que ha ocurrido a nivel nacional, los precios y salarios mantienen la tendencia de aceleración mostrada en la primera mitad del año.

Desde el punto de vista de la oferta, el crecimiento descansa en la aportación positiva de los sectores no agrarios.

Más concretamente, desde el punto de vista de la oferta productiva, el crecimiento se sustenta nuevamente en los sectores no agrarios, que en su conjunto presentan un aumento real del Valor Añadido Bruto a precios básicos (VAB p.b.) del 4’5% interanual, ligeramente por debajo del trimestre anterior; el primario, por su parte, si bien continúa registrando tasas negativas, se inscribe en una trayectoria de recuperación.

En este sentido, el VAB p.b. generado por el sector primario vuelve a presentar, en el tercer trimestre, un resultado negativo (-4’1% interanual), no obstante más moderado que el de trimestres precedentes.

Esta caída del sector es generalizada en todas las ramas para las que se dispone de información. De un lado, en el subsector agrícola, la escasez de precipitaciones que ha caracterizado la mayor parte del año, ha condicionado el desarrollo de los cultivos, que, en términos generales, presentan resultados dispares, destacando los aumentos de cereales, leguminosas y olivar, y, en el lado opuesto, los descensos en tubérculos, frutales y hortalizas. De otro, el subsector pesquero, en un contexto caracterizado por la finalización del Tratado entre la UE y Marruecos, continúa mostrando fuertes descensos de las capturas.

Producto Interor Bruto a precios de mercado

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Producto Interior Bruto y sus componentes

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El notable crecimiento de los sectores no agrarios se sustenta, en buena medida, en el dinamismo de la construcción, aunque tanto ésta como los servicios han atenuado ligeramente sus ritmos de avance. Por su parte, en el sector industrial, prácticamente se mantiene el mismo ritmo de crecimiento de la primera mitad del año, registrando el VAB p.b. un incremento real del 2’4% interanual, en un contexto de aumento del grado de utilización de la capacidad productiva instalada, y de mejora de la opinión de los empresarios sobre la marcha del sector.

El Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN), recoge este crecimiento del sector, con una tasa del 3’6% interanual entre los meses de julio y septiembre, que aunque inferior a la del trimestre anterior, supera el crecimiento experimentado por el Indice de Producción Industrial en España (1’8% interanual).

Este crecimiento ligeramente desacelerado que ofrece el IPIAN, ha sido generalizado en todos los componentes, especialmente en la producción industrial de bienes de inversión, condicionada por la fuerte reducción de la rama de material de transporte.

El sector de la construcción continúa destacando como el más dinámico, con una tasa de crecimiento que casi duplica la media del sector a nivel nacional. En términos interanuales, el VAB p.b. experimenta un incremento real del 11’2% en el tercer trimestre, inscrito en una trayectoria de ralentización a medida que avanza el año.

Este fuerte ritmo de crecimiento que presenta la actividad constructora en Andalucía, debe ser vinculado a la ejecución del elevado volumen de obra civil licitada en 1999, y al dinamismo que todavía muestra la actividad residencial, que, no obstante, empieza a dar señales de un menor crecimiento, en un contexto de trayectoria ascendente de los tipos de interés.

En igual sentido, el sector servicios presenta una tendencia de ligera desaceleración del ritmo de crecimiento, en cualquier caso manteniendo tasas superiores a las que presenta el sector a nivel nacional. En concreto, el VAB p.b. generado por los servicios experimenta un incremento real del 4%
interanual en Andalucía, frente al 3’6% del conjunto nacional.

Entre las distintas ramas que integran el sector, los indicadores reflejan, dentro del dinamismo que les caracteriza, una cierta pérdida de ritmo en actividades de significativo peso en su estructura interna, como son las turísticas, comerciales y de transportes, y un perfil acelerado en las actividades inmobiliarias, financieras y de servicios empresariales.

Los componentes internos de la demanda siguen mostrando un ritmo dinámico, aunque más moderado que en trimestres anteriores.

Desde el punto de vista de la demanda agregada, los datos disponibles del tercer trimestre vienen a corroborar las tendencias apuntadas en el trimestre anterior, de moderación del ritmo de crecimiento de la demanda interna, tanto consumo como inversión. Junto a ello, en la vertiente externa se mantiene la trayectoria de desaceleración del ritmo de crecimiento de los intercambios con el extranjero, si bien aún con tasas muy elevadas en las importaciones, debido al fuerte ascenso del precio del petróleo.

En relación al consumo, prácticamente todos los indicadores ofrecen en los meses de verano crecimientos positivos y relativamente elevados, aunque en la mayoría se observa una ralentización respecto a los meses anteriores.

El gasto medio por persona en Andalucía, que recoge la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares, muestra un crecimiento en el tercer trimestre del 1’8% interanual, por debajo del fuerte ritmo de aumento de trimestres precedentes. Este moderado incremento del gasto, más elevado en el realizado en alimentos (4’8% interanual) que en el resto de gastos (1%), es el resultado de una desaceleración de todos los componentes.

En particular, el gasto en bienes duraderos ha desacelerado significativamente su ritmo de crecimiento, como pone de manifiesto la matriculación de turismos, que comienza a mostrar signos de agotamiento en los meses de verano, con un crecimiento interanual prácticamente nulo tras la expansiva evolución que había venido siguiendo en los últimos ejercicios.

Principales Indicadores de la Economía Andaluza

Tabla


Asimismo, las ventas del comercio están recogiendo esta situación coyuntural del consumo, ya que el índice de ventas en grandes superficies atenúa su ritmo de aumento, con un crecimiento entre los meses de julio y septiembre del 3’6% interanual.

En lo que respecta a la inversión, los indicadores parciales también ponen de manifiesto que este componente de la demanda continúa creciendo a buen ritmo, aunque con un tono también desacelerado.

Diferenciando por componentes, esta ralentización parece afectar en mayor medida a la inversión en bienes de equipo que a la destinada a construcción, actividad productiva que presenta un ritmo de crecimiento muy dinámico, como reflejan los datos de Valor Añadido Bruto generado.

Indicativo del moderado crecimiento de la inversión en bienes de equipo, es el ligero descenso (-0’4% interanual) de la producción industrial de este tipo de bienes, que parece estar compensándose, no obstante, con un incremento de las compras de estos bienes al extranjero (9’8% interanual entre julio y agosto).

En cuanto a la vertiente externa de la demanda, la información de intercambios comerciales con el extranjero en el tercer trimestre, referida a los meses de julio y agosto, pone de manifiesto una ralentización del ritmo de crecimiento tanto de las exportaciones como de las importaciones, no obstante estas últimas aún con tasas muy elevadas, y superiores a las de las ventas.

Las importaciones aumentan un 33% interanual en este período, afectadas, especialmente, por la subida del precio del petróleo y el debilitamiento del euro frente al dólar, moneda en la que se efectúa los pagos de este producto.

Frente a ello, las exportaciones se incrementan un 4’7% interanual, prácticamente la mitad que en el segundo trimestre. Destacan, en cualquier caso, las elevadas tasas de crecimiento de las dirigidas a países de la OCDE, y más específicamente de la UE, en un contexto de mejora de la competitividad precio de Andalucía, favorecida por la caída del tipo de cambio efectivo nominal del euro, y el menor incremento relativo de los precios andaluces respecto a algunos países de la UE con los que se mantienen fuertes vínculos comerciales.

El dinamismo de la economía andaluza se traslada en un nuevo aumento del tejido empresarial, y en la continuidad del proceso de creación de empresas.

El dinamismo que ha mostrado la economía andaluza en el tercer trimestre del año 2000, ha permitido, de un lado, un aumento del tejido empresarial, y de otro, la continuidad del proceso de creación de empleo a tasas elevadas.

Según la estadística de Sociedades Mercantiles del INE, el número de empresas creadas en Andalucía en términos netos, es decir, considerando las que se crean y las que se disuelven, ha aumentado en el tercer trimestre un 17% interanual, muy por encima del 5% de media nacional.

Índice de competitividad-precio de la Economía Andaluza frente a la OCDE y la UE

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En el mercado laboral, los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA), reflejan que en el tercer trimestre se mantiene el proceso de creación de empleo a tasas elevadas, si bien inferiores a las de trimestres precedentes, lo que unido a una ligera desaceleración del ritmo de incorporación de activos, favorece que el descenso del número de parados se haya intensificado.

Concretamente, la EPA cifra en un 3’9% interanual el crecimiento de la población ocupada andaluza en el tercer trimestre, inferior al registrado en la primera mitad del año, y al incremento medio de la ocupación a nivel nacional (4’8% interanual). Esta desaceleración que manifiestan los datos de la EPA no se corresponde, en cambio, con la evolución del empleo que se desprende de las cifras de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en situación de alta laboral, que en el mes de septiembre presenta un crecimiento interanual del 5’6%, igual que la media nacional, y superior al de meses anteriores.

Entre los rasgos característicos del empleo generado en este período en Andalucía, cabe resaltar que, prácticamente al igual que en los trimestres precedentes, el aumento de la ocupación se centra exclusivamente, de un lado, en los sectores no agrarios, muy especialmente en los servicios, y de otro, en el colectivo de asalariados, sobre todo con contrato indefinido. Por otra parte, destaca la mayor intensidad del ritmo de crecimiento del empleo en dos colectivos tradicionalmente desfavorecidos, como son el femenino y juvenil, así como el dinamismo que se observa en los grupos con superiores niveles de formación.

Este crecimiento del empleo ha venido acompañado de un aumento de la población activa cifrado en un 1’3% interanual, por debajo del registrado en el trimestre anterior, y en el conjunto nacional (2’7% interanual).

De esta forma, el superior ritmo de creación de empleo respecto a la incorporación de activos, determina que el número de parados presente una caída del 5’9% interanual, de mayor intensidad que en el trimestre anterior, y que sitúa la tasa de paro en el tercer trimestre en su nivel más bajo, para ese mismo período, desde 1983. Mientras, los datos de paro registrado en las oficinas del INEM, con información disponible hasta el mes de noviembre, reflejan una desaceleración del ritmo de descenso del desempleo en Andalucía a medida que avanza el año, hasta registrar una variación interanual del 1’1% en dicho mes.

La favorable evolución que presenta el mercado laboral andaluz en el presente año, se refleja en el ámbito de las relaciones laborales, destacando la reducción que hasta el mes de septiembre registran las cifras de regulación de empleo, con un descenso del 20’6% interanual del número de trabajadores afectados por los mismos, más intenso que a nivel nacional.

De otro lado, en el capítulo de precios, tanto los deflactores de la producción como los de demanda señalan que, en un entorno marcado por las tensiones ejercidas por la cotización ascendente del petróleo en los mercados internacionales y su traslación a los precios de otros bienes y servicios, la inflación en Andalucía muestra una trayectoria alcista, en sintonía con la evolución que se observa a nivel nacional y en el conjunto de países más desarrollados.

El Indice de Precios al Consumo (IPC) en Andalucía, después de cerrar el tercer trimestre del año con un crecimiento interanual del 3’5%, superior al de meses precedentes, se acelera de nuevo en los meses posteriores, hasta alcanzar en noviembre, última información disponible, una tasa del 3’9% interanual. Este crecimiento, el más elevado desde mayo de 1996, es inferior en cualquier caso al registrado a nivel nacional (4’1% interanual), lo que refleja, como viene ocurriendo de manera ininterrumpida en los últimos cuatro años, que las tensiones en los precios de consumo siguen siendo menores en Andalucía que a nivel nacional.

En lo que respecta a la evolución de los salarios, los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales cifran en un 3’49% interanual el incremento salarial pactado en los convenios colectivos registrados en Andalucía hasta el mes de octubre, última información disponible, por encima del incremento medio en España (2’96%), y del que se registraba en el mismo período del año anterior (2’35%).

Con todo, este incremento salarial es inferior a la tasa de inflación, lo que determina un descenso del poder adquisitivo de los salarios en Andalucía, circunstancia que a nivel nacional ya se venía produciendo desde mediados del año anterior.

Índice de precios al consumo

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Salarios reales

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Ante este dinamismo mostrado por la economía andaluza en los meses transcurridos del presente año, las previsiones de la Consejería de Economía y Hacienda apuntan que el 2000 se cierre con un crecimiento real del PIB p.m. del 4’3% en el conjunto del año, por encima del crecimiento medio de la economía española (4%, según el Ministerio de Economía), y de la Zona Euro (3’5%, según la Comisión Europea).

Y este proceso de convergencia real con las economías de referencia se prevé que continúe el próximo año, de forma que, en un contexto de desaceleración económica internacional, especialmente en el área industrializada, se espera que la economía andaluza alcance un crecimiento real del PIB p.m. del 3’8% en 2001, frente al 3’6% en la economía española, y el 3’5% en la Zona Euro, que respectivamente prevén los organismos citados anteriormente.


Previsiones Macroeconómicas

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