Coyuntura Económica de Andalucía - Num. 42 - Febrero 2001
Economía Andaluza: Rasgos Básicos
LA ECONOMIA ANDALUZA REGISTRA, EN EL CUARTO TRIMESTRE DE 2000, UN INCREMENTO REAL DEL PIB CIFRADO EN UN 4 % INTERANUAL

Según datos de la Contabilidad Trimestral de Andalucía, la economía andaluza registra, en el cuarto trimestre de 2000, un crecimiento real del Producto Interior Bruto cifrado en un 4% interanual, superior al experimentado en el conjunto nacional y en la Zona Euro, como ha venido ocurriendo a lo largo de todo el año.

Con este resultado, la economía andaluza alcanza en el conjunto del año un ritmo de crecimiento del 4’3%, dos décimas por encima del registrado por la economía española (4’1%) y casi un punto superior al crecimiento medio de la Zona Euro (3’4%).

El crecimiento de la economía andaluza en el último trimestre del año, ligeramente más moderado que el de trimestres precedentes, se sustenta, desde el punto de vista de la oferta, en los resultados positivos de los sectores no agrarios, que compensan la aportación negativa que supone el sector primario, aun inscrito en una trayectoria recesiva.

Desde el punto de vista de la demanda agregada, la desaceleración se observa especialmente en los componentes internos. Mientras, en la vertiente externa, la información del cuarto trimestre corrobora una evolución más moderada de las importaciones, aunque aún con elevado ritmo de crecimiento, y una aceleración de las exportaciones.

Producto interior bruto a precios de mercado

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En el mercado laboral, durante el cuarto trimestre se asiste a una intensificación del proceso de creación de empleo y reducción del número de parados, siendo el balance del año de un notable aumento de la ocupación y un histórico ritmo de descenso del desempleo.

Todo ello, en un entorno en el que los precios, aun inscritos en una trayectoria ascendente, al igual que ha ocurrido a nivel nacional, finalizan el año 2000 manteniendo un diferencial favorable de inflación respecto a la economía española, por quinto año consecutivo.

El análisis más detallado de la oferta productiva, pone de manifiesto que en el cuarto trimestre se mantiene el comportamiento diferenciado entre los sectores no agrarios, que en su conjunto presentan un notable aumento del Valor Añadido Bruto generado, y el sector primario, que continúa registrando tasas negativas, aunque con tendencia de recuperación.

En este sentido, el VAB p.b. generado por el sector primario presenta, en el cuarto trimestre, una caída en términos reales cifrada en un 3’4% interanual, no obstante más moderada que en los trimestres anteriores.

Diferenciando por subsectores, en la agricultura, las adversas condiciones climatológicas han determinado resultados muy desiguales entre los cultivos, destacando los aumentos de cereales, leguminosas y olivar, y, en el lado opuesto, los descensos en tubérculos, frutales y hortalizas. Junto a ello, el subsector pesquero, que se está viendo afectado por la finalización del Tratado de pesca entre la UE y Marruecos, y las dificultades para alcanzar un nuevo acuerdo, se caracteriza por el continuado descenso de las capturas.

Frente a estos resultados negativos, los sectores no agrarios presentan, en su conjunto, un elevado ritmo de crecimiento en el cuarto trimestre (4’5% interanual), no obstante ligeramente más moderado que en trimestres anteriores.

LA DEMANDA AGREGADA MUESTRA UNA TENDENCIA HACIA LA DESACELERACION EN SUS COMPONENTES INTERNOS

Concretamente, en el sector industrial, el VAB experimenta un incremento real del 2% interanual, tres décimas por debajo del resultado del trimestre anterior.

Principales Indicadores de la Economía Andaluza

Tabla
Producto interior bruto y sus componentes

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Esta ralentización del crecimiento del sector está en línea con la evolución mostrada por el Indice de Producción Industrial de Andalucía (IPIAN), que aumenta un 1’7% interanual entre octubre y diciembre, inferior al incremento del trimestre anterior, si bien sigue superando el experimentado por el Indice de Producción Industrial en España (0’9% interanual).

Esta ligera pérdida de dinamismo del IPIAN ha sido fruto, exclusivamente, del descenso que experimenta la producción industrial de bienes de consumo, en contraste con el fuerte ritmo de crecimiento que mantiene la producción de bienes intermedios, y la trayectoria de recuperación que se observa en el IPIAN de bienes de equipo.

Por su parte, y como viene sucediendo en los tres últimos ejercicios, el sector de la construcción destaca con el mayor dinamismo. En términos interanuales, el
VAB p.b. experimenta un incremento real del 11’5% en el cuarto trimestre, que aunque ligeramente inferior al registrado en el trimestre anterior, duplica el aumento del sector en el ámbito nacional y triplica el incremento medio del conjunto de sectores productivos en Andalucía.

Los consumos intermedios que realiza el sector corroboran los aún elevados ritmos de crecimiento de esta actividad productiva, con aumentos del 5’3% interanual de la producción industrial de materiales para la construcción, y del 10% interanual del consumo aparente de cemento en el último trimestre del año.

Por último, el sector servicios mantiene un elevado ritmo de crecimiento en los últimos meses del año, superando nuevamente el aumento del sector a nivel nacional. En concreto, el VAB p.b. generado por los servicios experimenta un incremento real del 4% interanual en Andalucía, una décima inferior al experimentado en el trimestre precedente, frente al 3’5% del conjunto nacional.

Analizando los subsectores más representativos que componen el sector, es de destacar los favorables resultados del turismo, con una intensificación de su ritmo de crecimiento en el cuarto trimestre.

Desde el punto de vista de la demanda agregada, durante el último trimestre de 2000 se observa una tendencia de desaceleración, especialmente en sus componentes internos.

Concretamente, en lo que respecta al consumo, algunos indicadores confirman la ralentización que venían apuntando, pasando incluso a registrar tasas negativas, mientras que otros mantienen una trayectoria más dinámica.

En este sentido, la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares del INE, cifra el crecimiento del gasto medio por persona en el 8’9% interanual en el cuarto trimestre, retomando los importantes aumentos de la primera mitad del año, aunque aún por debajo del ritmo de crecimiento de este indicador en el conjunto nacional (9’5% interanual).

Asimismo, la recaudación por IVA experimenta un avance del 11% interanual, acelerándose nuevamente tras el estancamiento del trimestre anterior.

Frente a ello, el número de turismos matriculados en Andalucía, indicador del consumo de bienes de carácter duradero, experimenta una importante caída en el cuarto trimestre (-16’2% interanual), tras la expansiva evolución de los últimos años.

Del mismo modo, el índice de ventas en grandes superficies recoge este tono desacelerado del consumo, registrando una leve caída en los meses finales del año
(-0’4% interanual), por primera vez desde mediados de 1997.

La inversión también muestra un tono desacelerado de evolución durante los últimos meses del año, si bien continúa sobresaliendo el fuerte dinamismo que mantiene el sector de la construcción, con un crecimiento real del VAB que prácticamente duplica la media nacional.

Por su parte, la inversión en bienes de equipo, a tenor de la evolución de la producción de los mismos que refleja el IPIAN, registra un pequeño aumento en los meses de octubre a diciembre (2’8% interanual), tras el leve descenso que se registrase en el trimestre precedente. Una evolución contraria presenta la importación de bienes de capital, que registra una caída del 14’3% interanual, tras los fuertes crecimientos observados durante los dos trimestres anteriores.

En el mismo sentido, la matriculación de vehículos de carga en Andalucía acentúa la trayectoria de caída que comenzó a ponerse de manifiesto en el segundo trimestre del año, con una reducción del 15’1% interanual entre los meses de octubre y diciembre.

LAS EXPORTACIONES ANDALUZAS MUSTRAN UN ELEVADO DINAMISMO Y SE HAN BENEFICIADO DE LA GANANCIA DE COMPETITIVIDAD PRECIO DERIVADA DE LA BAJA COTIZACION DEL EURO

Por otro lado, en la vertiente externa de la demanda, los resultados del cuarto trimestre reflejan una intensificación de las ventas al extranjero, junto a una moderación del fuerte ritmo de crecimiento que vienen registrando las importaciones.

Las compras al exterior, influidas por los altos niveles de precios alcanzados por el petróleo y la débil relación mantenida por el euro frente al dólar, registran un importante crecimiento, que se cifra en el 25’6% interanual en el último trimestre del año, no obstante inferior al de trimestres precedentes.

Índice de competitividad-precio de la Economía Andaluza frente a la OCDE y la UE

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Por lo que respecta a las exportaciones, se observa una intensificación del ritmo de crecimiento, que se cifra en el 14’9% interanual entre octubre y diciembre. Entre las secciones más significativas destacan los crecimientos experimentados en los productos minerales (66’4% interanual) y en los metales comunes y sus manufacturas (25’5% interanual).

En el mercado laboral, los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejan una intensificación del ritmo de creación de empleo y reducción del número de parados en el último trimestre, determinando que el balance del año sea de un notable aumento de la ocupación y un ritmo histórico de descenso del desempleo.

Concretamente, la población ocupada aumenta un 4’2% interanual en el cuarto trimestre, superior tanto al crecimiento registrado en el trimestre anterior (3’9%) como al alcanzado en España (4’1%). Con ello, y por término medio en el año, la cifra de ocupados en Andalucía alcanza el máximo histórico de 2.168.800 personas, 98.630 más que un año antes, lo que en términos relativos supone un crecimiento del 4’8%, igual al aumento alcanzado a nivel nacional.

LA ECONOMIA ANDALUZA MANTIENE UN ELEVADO RITMO DE CREACION DE EMPLEO Y REDUCCION DEL PARO

Los resultados del empleo en el cuarto trimestre vienen a confirmar, en términos generales, los rasgos que han caracterizado la creación de empleo en Andalucía en el año 2000. Así, de un lado, el aumento de la ocupación se centra, exclusivamente, en el colectivo que trabaja por cuenta ajena, en el de mayor nivel de formación y en el contratado a tiempo completo, y de otro, destaca el crecimiento relativamente más intenso de la ocupación en los sectores no agrarios y en el colectivo femenino.

La intensificación del proceso de creación de empleo se ha producido junto con un ligero descenso de los activos (-0’8% interanual), lo que ha determinado una reducción del número de parados cifrada en un 14’5% interanual en el cuarto trimestre, muy superior a la de trimestres anteriores y a la alcanzada a nivel nacional (-10’2% interanual). Con ello, por término medio en el año, el ritmo de descenso del desempleo se cifra en un –7’2% en Andalucía, un máximo histórico.

Frente a estos resultados de la EPA, el registro de paro en las oficinas del INEM muestra una reducción más moderada del desempleo en Andalucía en el año 2000 (-1’1% interanual en el mes de diciembre). No obstante, en los primeros meses de 2001, el ritmo de descenso se ha intensificado (-3’4% interanual en febrero, última información disponible), situándose la tasa de paro registrado sobre la población activa en el 12’47%, 0’3 puntos inferior a la del mismo mes del año anterior y la más baja, para ese mismo mes, desde 1979.

En el capítulo de precios, durante el cuarto trimestre de 2000 los indicadores confirman la trayectoria alcista que habían venido mostrando en trimestres precedentes, finalizando el año con tasas de crecimiento superiores a las registradas en el ejercicio anterior. En este sentido, tanto los deflactores de producción como los de demanda presentan una evolución ascendente, con ritmos de variación interanual que superan en tres décimas, en ambos casos, los alcanzados el trimestre anterior.

Concretamente, desde el punto de vista de los precios de demanda, el Indice de Precios al Consumo (IPC) en Andalucía cierra el ejercicio con una tasa interanual de crecimiento del 3’8%, superior en 1’4 puntos a la registrada en diciembre del año anterior, pero inferior, en cualquier caso y por quinto año consecutivo, a la media nacional (4%).

La información que se conoce del presente año 2001, pone de manifiesto una cierta moderación del ritmo interanual de crecimiento del IPC, que se sitúa en el 3’7% en febrero, nuevamente inferior al incremento medio de los precios en España (3’8%)

Índice de precios al cosumo

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LOS SALARIOS REGISTRAN DURANTE EL AÑO 2000 UNA PERDIDA DE PODER ADQUISITIVO, COMO CONSECUENCIA DEL DESBORDADO AUMENTO DE LA INFLACION ESPAÑOLA, MUY POR ENCIMA DE LAS PREVISIONES OFICIALES

En cuanto a salarios se refiere, los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales cifran en un 3’46% el incremento salarial pactado en los convenios colectivos firmados hasta el mes de diciembre de 2000 en Andalucía, 0’58 puntos por encima del registrado en el año anterior, y superior al aumento salarial medio a nivel nacional (2’97%).

Con ello, y por primera vez desde 1995, el ritmo de crecimiento de los salarios es inferior al experimentado por el Indice de Precios al Consumo, lo que determina un descenso de los mismos en términos reales, en cualquier caso inferior al experimentado a nivel nacional, donde además este hecho se viene produciendo desde mediados de 1999.

Para el presente año 2001, y en un entorno de desaceleración del ritmo de crecimiento de la economía mundial, las previsiones de la Consejería de Economía y Hacienda apuntan que la economía andaluza registre un crecimiento real del PIB p.m. del 3’8%, que si bien inferior al del ejercicio anterior, se va a situar nuevamente por encima del crecimiento medio de la economía española (3’6%, según el Ministerio de Economía), y de la Zona Euro (2’9%, según la Comisión Europea), continuando el proceso de convergencia real de Andalucía con estas economías de referencia.

Salarios reales

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Y este notable ritmo de crecimiento económico va a tener su traslación al mercado laboral, donde se espera que se mantenga el proceso de creación de empleo. En concreto, se estima una generación de casi setenta mil empleos, lo que significa un crecimiento de la ocupación del 3’2%, inferior al incremento real del PIB, favoreciendo un aumento de la productividad aparente del empleo.

Previsiones Macroeconómicas

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